miércoles, 29 de agosto de 2012

Mis películas favoritas: LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

Como amante del cine que soy, he seleccionado mis películas preferidas, las que más me llegaron al corazón y las que aún hoy, cada vez que las repiten, las vuelvo a mirar. Todas tienen algo especial que hace que vuelva a verlas: el argumento, la música el amor, el sentirse identificada. Quizás a ustedes les pase lo mismo.
Voy a empezar con la que, a mi criterio, es la mejor película de todos los tiempos.


Esta es mi película número uno, que creo habré visto no menos de 15 veces y la veo cada vez que la repiten. Basada en la novela de Margaret Mitchell, fue filmada en 1939!!! Tardaron 125 días, fue la película más cara del momento, 4.5 millones de dólares y la que más premios Oscar se llevó, 10. Los días 7 y 8 de noviembre 1976 se dio por primera vez en televisión en los Estados Unidos, en dos emisiones consecutivas, con una audiencia de 33 millones de espectadores cada vez. En 1989, el conocido premio “People’s Choice Awards”, cuyos ganadores son elegidos por la gente, le otorgó el premio como la mejor película de todos los tiempos.
Una historia épica impresionante que tiene como protagonistas a este dúo maravilloso. Cuentan que Vivien Leigh no fue la primera elegida, sino que el casting incluyó alrededor de 1400 aspirantes, entre ellas las Stars del momento como Joan Crawford, Barbara Stanwyck o Norma Shearer. Distinta fue la suerte de Clark Gable, ni bien David Selznick leyó el guión, supo que Rhett Butler era un personaje hecho a su medida.
Scarlett O’Hara era una joven sureña ambiciosa, rica y caprichosa  enamorada del noble Ashley Wilkes (Leslie Howard) , quien termina casándose con su prima Melanie Hamilton (Olivia de Havilland), buena y adorable. Conoce en un baile al negociante Rhett Butler (Clark Gable), él se enamora de ella pero Scarlett parece nunca rendirse en conseguir el amor de Ashley.
Scarlett se casa varias veces, siempre por interés, y enviuda. Su familia apoya a los sureños y se niegan al avance del norte, pierden todas sus posesiones, su amada plantación “Tara” se incendia ante sus ojos.  Su padre enloquece. Scarlett pasa hambre y en una escena inolvidable jura que hará lo que sea necesario pero nunca más en su vida pasará hambre ni necesidades. (As God is my witness, I’ll never be hungry again) (Como Dios como mi testigo, nunca más tendré hambre)
Siempre al lado de su esclava “Mammy”, negra y grandota de enorme corazón (Hattie McDaniel ganó el Oscar por actriz de reparto), Scarlett siempre se las ingenia para salir adelante. Con las cortinas de Tara se hace un majestuoso vestido y sombrero verde con el que irá a visitar  Rhett.


Finalmente Scarlett y Rhett se casan. Mantienen una relación de amor / odio insaciable, que se ve mortalmente herida cuando la pequeña hija de ambos, Bonnie Blue, muere tras caerse del caballo. Scarlett nunca se repondrá como tampoco la relación entre ellos. Bonnie Blue iba a ser interpretada por Elizabeth Taylor, pero finalmente fue otra niña quien hizo el papel.

Dicen que la famosa frase de la escena final de Gable estuvo a punto de ser censurada, pero finalmente David Selznick pagó una multa. Cuando Rhett está yéndose ella le pregunta “Adónde iré? Qué haré?”, él responde con la celebérrima frase: “Frankly, my dear, I don’t give a damn” (sinceramente, mi querida, me importa un bledo) 
A pesar de que ni los directores ni el productor le tenía una fe a Vivien Leigh, es ella la última en hablar en el film:
Si no la han visto, recomiendo que vean esta obra maestra del cine.
Espero que lo hayan disfrutado.

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